Nos levantamos tarde pero Zuly ya nos conoce así que nos dice que tranquilos que nos guardará la mochila, nos duchamos y salimos del hostel ya derechitos a hincarle un diente a una pizza en el restaurante Manolo's (que suponemos es español).
Despues de comer queremos ir a la Calzado de Amador, aunque los panameños lo llaman Causeway, los taxis nos cobran muy caro pero encontramos uno por 6 dolares que además se ofrece a pasar a recogernos y llevarnos al aeropuerto, negociamos un precio, él gana y nosotros más o menos también.
La calzada es un paseo en la bahía desde donde se divisa casi toda la ciudad de Panamá, está llena de restaurantes y tiendas y de gente haciendo deporte (se alquilan unas bicicletas familiares muy graciosas).
Tomamos nuestra ultimas cervezas y el taxista viene a recogernos, de camino nos dice que en la calzada hay muchas discotecas y nos enseña algunas que antiguamente eran las casas de los americanos y que ahora son locales nocturnos al lado del Centro Figali donde pronto habra un concierto de David Bisbal.
Nos lleva al aeropuerto y tenemos una gran pena al dejar Panamá, sólo querriamos una semana más para poder ir hasta Cartagena de Indias (Colombia) y ver la zona de Colón y Portobelo, pero el tiempo apremia y esperamos volver a Panamá uno de esos lugares del que te vas con la espera de algun día poder volver.
Deseamos mucha suerte a los panameños y que su país mejore y les de mejores prestaciones, hasta ahora la corrupción ha hecho que algunos vivan como reyes y otros se tengan que ganar la vida como sea (recordamos con estas palabras a las supuestas chicas de limpieza de Pedasí que nos robaron 100 dolares, y al chico de seguridad de Bocas del Toro que se quedo con 80 dolares y el hostal se creía que nos habiamos ido sin pagar...).
Muchos besos para todas aquellas personas que hemos conocido en Panamá y hasta siempre!!!
Maika, Ger y Mon
Despues de comer queremos ir a la Calzado de Amador, aunque los panameños lo llaman Causeway, los taxis nos cobran muy caro pero encontramos uno por 6 dolares que además se ofrece a pasar a recogernos y llevarnos al aeropuerto, negociamos un precio, él gana y nosotros más o menos también.
La calzada es un paseo en la bahía desde donde se divisa casi toda la ciudad de Panamá, está llena de restaurantes y tiendas y de gente haciendo deporte (se alquilan unas bicicletas familiares muy graciosas).
Tomamos nuestra ultimas cervezas y el taxista viene a recogernos, de camino nos dice que en la calzada hay muchas discotecas y nos enseña algunas que antiguamente eran las casas de los americanos y que ahora son locales nocturnos al lado del Centro Figali donde pronto habra un concierto de David Bisbal.
Nos lleva al aeropuerto y tenemos una gran pena al dejar Panamá, sólo querriamos una semana más para poder ir hasta Cartagena de Indias (Colombia) y ver la zona de Colón y Portobelo, pero el tiempo apremia y esperamos volver a Panamá uno de esos lugares del que te vas con la espera de algun día poder volver.
Deseamos mucha suerte a los panameños y que su país mejore y les de mejores prestaciones, hasta ahora la corrupción ha hecho que algunos vivan como reyes y otros se tengan que ganar la vida como sea (recordamos con estas palabras a las supuestas chicas de limpieza de Pedasí que nos robaron 100 dolares, y al chico de seguridad de Bocas del Toro que se quedo con 80 dolares y el hostal se creía que nos habiamos ido sin pagar...).
Muchos besos para todas aquellas personas que hemos conocido en Panamá y hasta siempre!!!
Maika, Ger y Mon